Delimita la oportunidad antes de convertirla en una proyección comercial.
Define qué mercado estás midiendo
Precisar categoría, territorio, tipo de cliente y periodo evita comparar cifras que responden a preguntas diferentes. También conviene separar el mercado total de la oportunidad que la empresa puede atender.
Combina fuentes y contrasta supuestos
La información secundaria puede aportar una primera dimensión. Las entrevistas y los estudios de demanda ayudan a revisar frecuencia de compra, necesidades y barreras. La estimación debe explicar de dónde sale cada supuesto.
Construye escenarios
Una cifra aislada puede transmitir una certeza que no existe. Trabajar con escenarios permite reconocer las variables que más modifican la oportunidad y decidir qué información adicional vale la pena obtener.
¿Cómo aplica a tu negocio?
La metodología y el alcance se definen a partir de la decisión que necesitas tomar. Conversemos sobre tu proyecto.

