La muestra empieza con la decisión que necesitas tomar, no con un número estándar.
Primero, la decisión
Antes de definir una muestra, conviene precisar a quién se quiere conocer, qué se necesita medir y qué comparaciones serán útiles. Un estudio para explorar una idea tiene necesidades distintas a uno que compara varias ciudades o segmentos.
La población y los segmentos importan
El tamaño de muestra debe responder al universo, al diseño de selección y a la precisión requerida. Si se necesitan conclusiones por segmento, hay que revisar la información disponible dentro de cada grupo, no solo el total de entrevistas.
Cantidad y calidad trabajan juntas
Una muestra grande no corrige un cuestionario confuso ni una selección sesgada. El diseño del instrumento, la cobertura de los perfiles y el control del trabajo de campo forman parte de la calidad del estudio.
Qué definir en el brief
Describe la decisión, el público objetivo, los segmentos que quieres comparar, el plazo y los recursos. Con esa información se puede plantear un diseño coherente y explicar sus límites.
¿Cómo aplica a tu negocio?
La metodología y el alcance se definen a partir de la decisión que necesitas tomar. Conversemos sobre tu proyecto.

